Ahora es el momento de llevar a la práctica todo ese conocimiento bíblico que hemos adquirido desde hace mucho tiempo. No basta saber ni proclamar a los cuatro vientos lo que sabemos, sino que es necesario practicarlo... Por ejemplo, los últimos eventos trágicos acaecidos en El Salvador, nos invitan a solidarizarnos con el sufrimiento que viven muchas familias debido a las inundaciones, derrumbes de tierra, pérdida de sus hogares y seres queridos... De igual manera, en donde quiera que leas estas líneas, no olvides solidarizarte con el sufrimiento de las personas que por motivos diferentes están enfrentando calamidades de diversa índole... En cada país, en cada región, en cada entorno hay sufrimientos diversos; y es allí donde los cristianos hemos de intervenir como una respuesta efectiva de Dios... Veamos uno de tantos ejemplos de solidaridad que aparece en la carta a los Hebreos:
Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo. Hebreos 13:1-3
Entendamos que es en los momentos difíciles y peligrosos, cuando los cristianos hemos de mostrar realmente que si somos solidarios... ¡DEMOSTRAR QUE SOMOS CRISTIANOS! Aquí no caben diferencias de denominaciones, ni tampoco sacar a relucir las rivalidades doctrinales... Nuestro Señor Jesucristo nos lo recuerda en su Palabra:
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Sn.Juan 13:35
El verdadero cristianismo no se demuestra bajo la membrecía de una denominación... No se demuestra por el alto conocimiento de las verdades teológicas que hayamos adquirido... No se demuestra por los títulos académicos obtenidos en un instituto bíblico... No se demuestra por las novedades que se introducen en los cultos... El verdadero cristianismo se demuestra por el amor, la solidaridad y la justicia hacia los demás... De hecho, el apóstol Pablo nos lo recuerda en su conocida carta a los Corintios:
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 1 Corintios 13:1-3
Si no amamos, nada somos... Si no amamos, de nada nos sirve...
Si alguno de ustedes no se siente solidario ante las necesidades de los demás, si no está dispuesto a darse espontáneamente por el que sufre, preocúpese; pero que esta preocupación le lleve a intensificar su tiempo a solas con Dios para pedirle en oración una transformación radical en sus sentimientos, para que el AMOR CRISTIANO fluya con espontaneidad a través de usted... No podemos seguir en la carrera cristiana, si no amamos como Cristo nos lo pide...
Vienen situaciones muy difíciles para las naciones de la tierra, pues hemos entrado en los principios de dolores, como nuestro Señor Jesucristo lo profetizó... Vienen situaciones en las que muchas personas se verán afectadas, pero será en medio de ellas que los cristianos hemos de ofrecer nuestras manos en señal de solidaridad... Serán situaciones en las que habremos de expresar nuestro amor genuino, no solamente ofreciéndoles la ayuda humana que necesiten, sino también ofreciéndoles el mensaje de salvación que únicamente en Cristo se encuentra... Nuestra ayuda no se queda únicamente a nivel material, sino que va más allá de él... Nuestra ayuda va enfocada a la salvación eterna del que sufre, es por eso que en medio de la tragedia es necesario dar el mensaje del Evangelio pero también saciar las necesidades inmediatas...
Es tiempo de pasar de la TEORÌA a la PRÁCTICA... No es posible que otras personas que no tienen a Cristo en sus vidas, sean quienes nos den el ejemplo de amor solidario... No es posible que estas personas sean quienes nos recuerden como hemos de proceder... Es necesario entonces que los cristianos enseñemos con el ejemplo... Es necesario que enseñemos como se ha de proceder con relación a nuestro prójimo...
Haced misericordia y piedad cada cual con su hermano. Zacarías 7:9
Es ahora, no mañana... Todo lo bueno que hagamos a nuestro prójimo, se lo hacemos a nuestro Señor Jesucristo. Nada será en vano...
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Sn.Mateo 25:35-40
Ante todo has de recordar que tu estabilidad no depende de lo que tienes ahora, tampoco depende de lo que recibes de otras personas, y ni mucho menos de las circunstancias externas... Entiéndelo... Digiérelo... Que no te quede a nivel teórico...
Tu estabilidad depende de Dios... Es un hecho que así es...
Esto bien lo sabes, pero cuando los momentos apremiantes llegan, como que cuesta discernirlo de esa manera... Recuérdalo siempre, y ten presente que Dios es el Rey Eterno que envuelve tu vida; que es el Rey Poderoso que gobierna cada situación que te acontece... Su poder y su gobierno es el mismo desde toda la eternidad, jamás ha menguado y no menguará...
Llegarán momentos en que te verás en la necesidad de cortar con aquellas seguridades a las que te habías acostumbrado y de las que dependías tanto... Serán situaciones tan apremiantes en las que no habrá alternativas para proceder de otra manera... Llegarán momentos en los que repentinamente tu vida dará un giro diferente para conducirte a ese lugar que Dios ha preparado para ti. Se trata de un lugar muy seguro aún en medio de la tempestad. Esto tampoco será casualidad, así que no temas... Podrás ver como Dios te abrirá una puerta amplia de par en par, aún en medio de toda estrechez y oposición... ¡Qué gran proeza hará Dios a tu favor!
Que los cambios repentinos no te asusten, pues Dios estará detrás de ellos... Así que esfuérzate aún más en vivir en armonía con los lineamientos claros y específicos que nuestro Señor Jesucristo te ha dejado en su Palabra... Anímate, dale con todo, pues Dios te respaldará. Mantente firme viviendo en obediencia a su Palabra; y que no sean las situaciones circundantes las que te lleven a proceder de manera contraria... No lo olvides para cuando el momento llegue...
Aquí te doy a continuación la Palabra que Dios te envía en estos precisos momentos:
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. Y Jehová va delante de ti; El estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides. Deuteronomio 31:6,8
Sandra, disculpame, no leì bien tu nacionalidad, peredoname, aunque tambien me gustarìa comunicarme con hermanos de mèxico, igualmente es una bendiciòn que aùn pueda comunicarme con una hermana de Argentina, en todo caso, hoy y siempre un abrazo de hermana en Cristo, espero recibir de nuevo tus mensajes, bendiciones para ti,
Sandra un saludo, desde Medellìn, Colombia. Graciaspor escribirme. Espero poder escribirte pronto. Cuentame de tu vida en Cristo, aque iglesia vas, como como conociste de nuestro Salvador. Soy pintora Hace seis años le conocì a Jesucristo lo recibì como mi Salvador, han pasado muchas cosas en mi vida desde entonces. Vivo con una hija que estudia medicina. En fin espero recibir noticias tuyas, y cuenta conmigo como una hemana en Cristo,Dios derrame bendiciones a tu vida y tu familia de manera sobreabundante. Doy gracias a Dios por hablar contigo, una hermana mexicana.