Cuando la oportunidad que tu esperas se te presente y tengas que dar el siguiente paso, pídele a Dios que te de el discernimiento necesario para saber qué hacer y cómo proceder.
Cuidado... No te dejes llevar por la emoción del momento... No te dejes llevar por decisiones precipitadas sin antes examinar con sumo cuidado, cuáles serán sus consecuencias...
No todas las oportunidades que se presentan en la vida, convienen, aunque en apariencia así lo pareciere.
Tampoco te dejes llevar por la presión social, ni por las “razones lógicas” que las demás personas te sugieran.
Además de evaluar las consecuencias, considera ante todo, el punto de vista de Dios. El conoce a la perfección todos tus acontecimientos futuros y las consecuencias de lo que decidas hoy... No procedas a dar el paso siguiente, si antes no lo has consultado con Dios en oración... El sabe lo que te conviene...
Cuidado con las decisiones precipitadas... Recuerda que toda decisión tomada fuera de la voluntad de Dios se echará a perder totalmente. Si El no va a estar en medio de tu decisión, entonces no lo hagas, pues de nada te servirá... No procedas cuando Dios en ningún momento te lo ha autorizado...
Que Dios te dé el discernimiento necesario para proceder en los momentos de confusión o de emoción. Necesitas luz para ver con claridad a través de ellos y tomar decisiones acertadas...
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Santiago 1:5
El PODER de Dios es ETERNO... Jamás ha tenido principio ni tendrá fin… A lo largo de los siglos no ha menguado... Se trata de un poder sobrenatural que está más allá de toda especulación... Veamos algunas acciones de este poder:
Ese mismo poder fue el que sacó de la nada el universo. ¿Cómo explicar esto? No tiene lógica, no tiene explicación; sin embargo sus efectos los vemos en la creación misma... Las evidencias allí están... Todo el mundo las ve, de tal manera que no tienen excusa para afirmar lo contrario...
Porque las cosas invisibles de El, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Romanos 1:20
Ese mismo poder es el que ha mantenido “en pie” y en orden toda la creación. ¡Qué organización! ¡Qué detalle! ¡Qué cuidado! Todo en su puesto y regido con leyes perfectas... Otra evidencia incuestionable...
Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Salmos 19:1-3
Ese mismo poder es el que tiene la capacidad de transformar tu condición actual aunque todo esté al revés. Capacidad para transformar tus pensamientos... Capacidad para transformar tus sentimientos... Capacidad para transformar tus deseos... Capacidad para transformar tu salud... Capacidad para transformar tu condición matrimonial... Capacidad para transformar tu situación familiar... Capacidad para transformar tus finanzas... Capacidad para transformarlo todo de manera sobrenatural... Ese es el poder que nos hace ser nuevas criaturas cuando nos sometemos al Señorío de Cristo... Es el poder que está a tu disposición total...
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17
Ese mismo poder es el que gobierna con sabiduría todos tus acontecimientos diarios. Nada sucede fortuitamente en tu vida... Cero casualidades... Cero suerte... Todo va encaminado para tu bien aunque no lo entiendas... Lo que te sucedió ayer no fue por casualidad... ni lo que está sucediendo ahora... ni lo que te sucederá mañana... Todo está bajo el gobierno poderoso de Dios...
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28
Ese mismo poder es el que te levantará de la tumba para no volver a morir jamás. Incluso tu vida para después de tu muerte, ya la tienes asegurada, pues has creído en Jesucristo como tu único suficiente Salvador personal.
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en El. 1 Tesalonicenses 4:13-14
Tu vida está cubierta... Tu vida está asegurada... Entonces... ¿Por qué temes ahora?
Recuerda ahora, que tu vida está envuelta en el PODER ETERNO del Dios Altísimo creador de los cielos y de la tierra... El sabe lo que hace con tu vida... Solamente que no te salgas de su cobertura... No cuestiones sus procedimientos...
¡ALABA A DIOS!
Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Daniel 2:20
Las palabras que contienen el título de esta reflexión forman parte de una declaración que el apóstol Pablo hizo con respecto a su propia naturaleza humana. Veamos su contexto:
Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
Romanos 7:15-24
En el texto anterior nos damos cuenta como el apóstol Pablo descubre que en su interior hay una ley que se rebela continuamente contra el bien que él desea hacer: La ley del pecado. Se trata de esa tendencia constante de pensar, desear y proceder en contra de lo que Dios ha establecido. Llega a comprender que él solo no puede librarse de este azote constante que día a día le atormenta; y que únicamente el poder liberador de Jesucristo puede hacerlo...
Esta declaración del apóstol, hace que recordemos cual es nuestra condición pecaminosa: Sabemos que no hemos de proceder en contra de lo que Dios ha establecido, y sin embargo, sabiéndolo procedemos... ¿Acaso puede justificarse esta situación? No...! Al contrario, Dios nos da los medios para que nos enfrentemos día a día con esa condición pecaminosa...
Tú te conoces perfectamente... Sabes cuál es la debilidad que constantemente te atormenta cada día... Sabes que no tienes que hacerlo, y lo haces... ¡Qué terrible es estar en este proceso de caídas constantes! ¿Cómo proceder entonces? ¿Qué actitudes prácticas tomar al respecto?
Ante todo recuerda que Dios conoce y comprende tu condición. Pero el hecho que la conozca y la comprenda, no te está dando licencia para pecar; no justifica ni aprueba tu debilidad. Precisamente porque te conoce te está dando el recurso para que no caigas en la tentación. Mira lo que te dice al respecto:
Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Sn.Mateo 26:41
Oración... Oración... Oración... Esto es lo que necesitas hacer ahora mismo.
Tu bien sabes que el hecho de estar transgrediendo deliberadamente lo que Dios ha establecido, trae consecuencias irreparables... Son las consecuencias de nuestros actos las que nos destruyen, y para evitarlas, hemos de perseverar en la oración... Necesitamos tener cada día un tiempo a solas con Dios en que revitalicemos nuestras aéreas débiles... Cada quien sabe cuál es su punto débil, o su “talón de Aquiles”, por eso es necesario reforzarlo... Ese es el peligro constante a que nos exponemos si no oramos cada día: caer en tentación...
Hemos estado hablando la forma de prevenir los actos pecaminosos. Es posible que muchos de nosotros NO hayamos tomado las medidas pertinentes, y por eso estemos hundiéndonos en sus nefastas consecuencias. ¿Qué hacer entonces? ¿Qué pasa si sigues pecando en lo mismo? ¿Qué pasa si la frecuencia de caídas se multiplica en vez de disminuir? ¿Qué tienes que hacer?
Pídele perdón a Dios ahora mismo… Dios no desprecia el corazón contrito y humillado... No desprecia el corazón que reconoce que ha fallado y que necesita todo el tiempo de su gracia y misericordia infinita... He aquí lo que el apóstol Juan escribe al respecto:
Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso, y su Palabra no está en nosotros. 1 Juan 1:9-10
El perdón de Dios está totalmente a tu disposición; pero tiene que haber un firme propósito de no volver a incurrir en lo mismo, y sobre todo tomar las medidas de prevención cada día. No se trata de una medida ocasional, se trata de todos los días... Ya viste que con un solo día que te descuides, las cosas se complican... ¡Y vaya que sí!
Necesitas fuerza de voluntad para quitar todo aquello que te induce a pecar... Necesitas fuerza de voluntad para decir NO aunque tus tendencias pecaminosas te reclamen, aunque sufras por desapegarte de ello... Necesitas fuerza de voluntad para vivir de acuerdo a los lineamientos que Dios ha establecido en su Palabra. Necesitas fuerza de voluntad para vivir de acuerdo a lo que el apóstol Pedro escribe en su carta:
Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque YO SOY santo. 1 Pedro 1:14-16
¡Qué claro está! Santos en toda nuestra manera de vivir... En toda... No solo en algunas aéreas... Vida de obediencia y santidad...
Es posible que algunas de las personas que leen esta reflexión, estén ahora viviendo consecuencias terribles por haberse dejado llevar por la “ley” del pecado... Personas que a pesar de llamarse “cristianas” e incluso de tener ministerios fructíferos, se encuentran atrapadas en esas consecuencias terribles de las que ya no pueden salir...
Son consecuencias que ya no les permiten levantarse... Consecuencias de desastre total en su vida matrimonial, familiar, financiera o en cualquier otra área... No hay más que un lamento constante después de tanto tiempo... Pero ahora reconocen que están como están por haber persistido en la desobediencia; sin embargo, HOY quieren cambiar totalmente el rumbo de sus vidas, quieren que su cristianismo cobre razón de ser como lo fue al principio...
Muchos se sienten ahora, en la condición como en la que se encontraba Jerusalén cuando fue saqueada... Pero ahora, después de haber reconocido sus faltas reconocen y claman de la siguiente manera:
Cesó el gozo de nuestro corazón; Nuestra danza se cambió en luto.
Cayó la corona de nuestra cabeza; ¡Ay ahora de nosotros! porque pecamos.
Por esto fue entristecido nuestro corazón, Por esto se entenebrecieron nuestros ojos, Por el monte de Sion que está asolado; Zorras andan por el.
Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre; Tu trono de generación en generación. ¿Por qué te olvidas completamente de nosotros, y nos abandonas tan largo tiempo?
Vuélvenos, oh Jehová, a ti, y nos volveremos; Renueva nuestros días como al principio.
Lamentaciones 5:15-21
Pídele ahora a Dios que renueve tus días como en el principio... Recuerda aquel día que tuviste ese encuentro personal que hizo que cambiara todo por completo... Dios puede renovarlo todo... Deja que El se encargue de hacerlo todo, pero pon de tu parte en llevar una vida de obediencia radical a su Palabra... Ya viste que tú no puedes hacer nada, a menos que su poder sobrenatural sea el que te sostenga...
Ora al Señor... Lo más seguro es que te escuchará con prontitud y obtendrás la victoria, pero no por tus fuerzas y méritos, sino por el poder de su Espíritu obrando en ti...
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de El.
El Valor de la Mujer Cuentan que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer. Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:
LA ESBELTEZ DE LA PALMERA Tomo la redondez de la luna; las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol, y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve. Mezcló tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la dió al hombre.
Después de una semana, vino el hombre y le dijo: Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella! Bien, contesto Dios y tomo a la mujer.
Paso otra semana, volvió el hombre y le dijo: Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mi; ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto. Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba, me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios, devuélvemela, porque no puedo vivir sin ella!
Ya veo, dijo Dios, ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella
A pesar que tienes un largo rato de no ver el sol alumbrar sobre tus caminos... A pesar de vislumbrar horizontes oscuros y tempestuosos... A pesar que todo lo has tenido en contra, otra vez has visto la ayuda oportuna y milagrosa de Dios.
En días pasados, has visto situaciones en las que parecía que todo se iba a solucionar, pero de repente todo se oscureció con mayor intensidad; y aún así en medio de esas condiciones, has comprobado que Dios siempre está pendiente de todas tus necesidades... No hay día que no lo hayas comprobado...
Una vez más has visto que los acontecimientos vividos, aunque dolorosos, paradójicamente te han favorecido... Una vez más la balanza se ha inclinado a tu favor, aunque todo alrededor está totalmente en contra... Dios te ha mostrado que de donde no podías obtener lo que esperabas, El te lo dio...
Así que la próxima vez, no reniegues cuando se produzcan acontecimientos extraños, impredecibles e incómodos, pues aún en medio de ellos verás las intervención y el favor de Dios...
Puedes afirmar con plena seguridad que hasta esta fecha has obtenido el auxilio de Dios, y que así lo seguirá haciendo hasta el último día de tu estancia en esta tierra...
Sigue fielmente trabajando para la obra del Señor... No desistas...
Nuevamente recibe HOY La Palabra de Dios que te fortalecerá en estos momentos de tu vida:
En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, YO he vencido al mundo. Sn.Juan 16:33
Ahora es el momento de llevar a la práctica todo ese conocimiento bíblico que hemos adquirido desde hace mucho tiempo. No basta saber ni proclamar a los cuatro vientos lo que sabemos, sino que es necesario practicarlo... Por ejemplo, los últimos eventos trágicos acaecidos en El Salvador, nos invitan a solidarizarnos con el sufrimiento que viven muchas familias debido a las inundaciones, derrumbes de tierra, pérdida de sus hogares y seres queridos... De igual manera, en donde quiera que leas estas líneas, no olvides solidarizarte con el sufrimiento de las personas que por motivos diferentes están enfrentando calamidades de diversa índole... En cada país, en cada región, en cada entorno hay sufrimientos diversos; y es allí donde los cristianos hemos de intervenir como una respuesta efectiva de Dios... Veamos uno de tantos ejemplos de solidaridad que aparece en la carta a los Hebreos:
Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo. Hebreos 13:1-3
Entendamos que es en los momentos difíciles y peligrosos, cuando los cristianos hemos de mostrar realmente que si somos solidarios... ¡DEMOSTRAR QUE SOMOS CRISTIANOS! Aquí no caben diferencias de denominaciones, ni tampoco sacar a relucir las rivalidades doctrinales... Nuestro Señor Jesucristo nos lo recuerda en su Palabra:
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Sn.Juan 13:35
El verdadero cristianismo no se demuestra bajo la membrecía de una denominación... No se demuestra por el alto conocimiento de las verdades teológicas que hayamos adquirido... No se demuestra por los títulos académicos obtenidos en un instituto bíblico... No se demuestra por las novedades que se introducen en los cultos... El verdadero cristianismo se demuestra por el amor, la solidaridad y la justicia hacia los demás... De hecho, el apóstol Pablo nos lo recuerda en su conocida carta a los Corintios:
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 1 Corintios 13:1-3
Si no amamos, nada somos... Si no amamos, de nada nos sirve...
Si alguno de ustedes no se siente solidario ante las necesidades de los demás, si no está dispuesto a darse espontáneamente por el que sufre, preocúpese; pero que esta preocupación le lleve a intensificar su tiempo a solas con Dios para pedirle en oración una transformación radical en sus sentimientos, para que el AMOR CRISTIANO fluya con espontaneidad a través de usted... No podemos seguir en la carrera cristiana, si no amamos como Cristo nos lo pide...
Vienen situaciones muy difíciles para las naciones de la tierra, pues hemos entrado en los principios de dolores, como nuestro Señor Jesucristo lo profetizó... Vienen situaciones en las que muchas personas se verán afectadas, pero será en medio de ellas que los cristianos hemos de ofrecer nuestras manos en señal de solidaridad... Serán situaciones en las que habremos de expresar nuestro amor genuino, no solamente ofreciéndoles la ayuda humana que necesiten, sino también ofreciéndoles el mensaje de salvación que únicamente en Cristo se encuentra... Nuestra ayuda no se queda únicamente a nivel material, sino que va más allá de él... Nuestra ayuda va enfocada a la salvación eterna del que sufre, es por eso que en medio de la tragedia es necesario dar el mensaje del Evangelio pero también saciar las necesidades inmediatas...
Es tiempo de pasar de la TEORÌA a la PRÁCTICA... No es posible que otras personas que no tienen a Cristo en sus vidas, sean quienes nos den el ejemplo de amor solidario... No es posible que estas personas sean quienes nos recuerden como hemos de proceder... Es necesario entonces que los cristianos enseñemos con el ejemplo... Es necesario que enseñemos como se ha de proceder con relación a nuestro prójimo...
Haced misericordia y piedad cada cual con su hermano. Zacarías 7:9
Es ahora, no mañana... Todo lo bueno que hagamos a nuestro prójimo, se lo hacemos a nuestro Señor Jesucristo. Nada será en vano...
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Sn.Mateo 25:35-40
Ante todo has de recordar que tu estabilidad no depende de lo que tienes ahora, tampoco depende de lo que recibes de otras personas, y ni mucho menos de las circunstancias externas... Entiéndelo... Digiérelo... Que no te quede a nivel teórico...
Tu estabilidad depende de Dios... Es un hecho que así es...
Esto bien lo sabes, pero cuando los momentos apremiantes llegan, como que cuesta discernirlo de esa manera... Recuérdalo siempre, y ten presente que Dios es el Rey Eterno que envuelve tu vida; que es el Rey Poderoso que gobierna cada situación que te acontece... Su poder y su gobierno es el mismo desde toda la eternidad, jamás ha menguado y no menguará...
Llegarán momentos en que te verás en la necesidad de cortar con aquellas seguridades a las que te habías acostumbrado y de las que dependías tanto... Serán situaciones tan apremiantes en las que no habrá alternativas para proceder de otra manera... Llegarán momentos en los que repentinamente tu vida dará un giro diferente para conducirte a ese lugar que Dios ha preparado para ti. Se trata de un lugar muy seguro aún en medio de la tempestad. Esto tampoco será casualidad, así que no temas... Podrás ver como Dios te abrirá una puerta amplia de par en par, aún en medio de toda estrechez y oposición... ¡Qué gran proeza hará Dios a tu favor!
Que los cambios repentinos no te asusten, pues Dios estará detrás de ellos... Así que esfuérzate aún más en vivir en armonía con los lineamientos claros y específicos que nuestro Señor Jesucristo te ha dejado en su Palabra... Anímate, dale con todo, pues Dios te respaldará. Mantente firme viviendo en obediencia a su Palabra; y que no sean las situaciones circundantes las que te lleven a proceder de manera contraria... No lo olvides para cuando el momento llegue...
Aquí te doy a continuación la Palabra que Dios te envía en estos precisos momentos:
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. Y Jehová va delante de ti; El estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides. Deuteronomio 31:6,8
El día más bello?... Hoy La cosa más fácil?... Equivocarse El obstáculo más grande?... El miedo El mayor error?... Abandonarse La distracción más bella?... El trabajo La peor derrota?... El desaliento Los mejores profesores?... Los niños La primera necesidad?... Comunicarse Lo que más hace felíz?... Ser útil a los demás El misterio más grande?... La muerte El peor defecto?... El mal humor La persona más peligrosa?... La mentirosa El regalo más bello?... El perdón Lo más imprescindible?... El Hogar La ruta más rápida?... El camino correcto La sensación más grande?... La paz interior El resguardo más eficaz?... La sonrisa El mejor remedio?... El optimismo La mayor satisfacción?... El deber cumplido La fuerza más potente del mundo?... La fe Las personas más necesarias?... Los padres La cosa más bella de todas?... El Amor.
anonimo
Se que este mensaje lo puedes haber leido ya,
pero es genial volver a leerle y darse cuenta
que hoy es el dia mas bello que Papito Dios nos da
y es padrisimo disfrutarlo y vivirlo al maximooo,
dejando a un lado los problemas y adversidades que pasan en nuestra vida, poniendo nuestra
confianza en El, en nuestro Creador y Redentor
y compartiendo el AMOR que vibra dentro de
nosotros que es el AMOR mas grande, verdadero
y maravilloso que puedas sentir y compartir
el AMOR de JESUS, nuestro fiel y verdadero *AMIGO
Que pases un dia super bellisimo, pleno de paz y alegria y se conceda todo lo que tu corazon anhela
Un abrazoteee sincero y con cariño desde EL SALVADOR.....